Geometría poligonal en las profundidades

esta estrella de mar se encontró en las redes de los arrastreros, en el muelle de Vila.CAT

Cristina Amanda Tur @territoriocat

En 1867, cuando el primer barco cruzó el canal de Suez, nadie debía prever que, una centuria y media más tarde, las especies que usarían el paso abierto para cruzar desde el Mar Rojo al Mar Mediterráneo se convertirían en una de las principales amenazas para los ecosistemas marinos mediterráneos, sumándose al calentamiento global (con el que está estrechamente relacionada), la sobrepesca y la contaminación. Son las especies invasoras. Desde principios de los años 80, se han citado más de treinta taxones de flora y fauna exótica que han llegado hasta las islas, y aunque no todas lo han hecho por la misma vía ni proceden de la misma área del planeta, dos de las más conocidas algas invasoras, Lophocladia lallemandii y Caulerpa cylindracea (antes C. racemosa), especialmente extendidas en las Pitiüses, sí proceden del Mar Rojo. Y este traspaso de especies a través del canal de Suez se denomina migración lessepsiana.

Sin embargo, se conoce mucho menos algo designado como migración antilessepsiana. Es decir, la de aquellas especies que realizan el recorrido en sentido contrario, desde el Mediterráneo hasta el Mar Rojo y el Océano Índico. Y entre los organismos que han realizado este recorrido puede destacarse el caso de una de las denominadas estrellas cojín, un curioso equinodermo que habita en aguas de Eivissa y Formentera pero que lo hace a profundidades de más de 40 metros, normalmente entre 40 y 120, aunque también es cierto que no sería especialmente extraordinario observarla a sólo 20 metros y resiste asimismo profundidades mucho mayores. Es la especie Peltaster placenta, una estrella cuyos cinco brazos parecen haberse ampliado hasta unirse y desdibujarse y que resulta más fácil de observar ya muerta, arrastrada hasta los muelles pesqueros por las redes de arrastre; los arrastreros pitiusos faenan precisamente a profundidades de entre 60 y 120 metros, donde habita este equinodermo asteroideo. Algunos pescadores admiten verla en sus redes con frecuencia y aseguran que muchas de ellas son devueltas aún vivas al mar. Pero el ejemplar de la fotografía, que mide unos once centímetros y que fue recogido en las redes extendidas en el muelle pesquero de Eivissa, no tuvo tal relativa suerte. 

Esta estrella mediterránea también puede hallarse en buena parte del océano Atlántico, según la informacion sobre la distribución de la especie que se recoge en el World Register of Marine Species, donde se señala que el taxón está identificado desde el año 1842 y que se encuentra también en las costas del Caribe y Estados Unidos. Hallar esta estrella pentagonal en el Mar Rojo es una rareza y, sin embargo, ha sido observada ya a 180 kilómetros de la entrada del canal de Suez, en un lugar conocido como El Bilaiyim. Es, de hecho, el ejemplo que los expertos usan siempre al referirse a la migración antilessepsiana, mucho menos frecuente que el trayecto contrario. 

La especie P. placenta (también Sphaerodiscus placenta) es conocida popularmente como estrella cojín o estrella disco, aunque franceses e italianos parecen haber captado mejor la esencia de la particular forma abombada de esta estrella de mar, que parece una greixonera o una empanada pentagonal, y la conocen por nombres como etoile biscuit y stella biscotto. Recuerda, sin duda y por razones obvias, a la sede del departamento de Defensa de EEUU, aunque las placas dorsales y su estructura en pequeños círculos se alejan mucho de la disposición en líneas del Pentágono. Recuerda asimismo a las celdas de los panales de las abejas, que son poligonales pero hexagonales, y a la configuración de algunas flores. Geometría poligonal en la naturaleza más allá de la esfera que la ley de la gravedad impone a los cuerpos celestes masivos. 

LA CLAVE. EL CANAL DE LESSEPS

El origen del curioso nombre dado a las migraciones entre el Mar Rojo y el Mediterráneo se debe al ingeniero que diseñó y construyó el canal de Suez, Ferdinand de Lesseps. Peces, algas y otros organismos marinos, desaparecida la barrera natural que separaba los dos mares y con el aumento del tráfico marítimo, han cruzado desde el Mar Rojo hacia el Mediterráneo oriental poniendo en riesgo sus hábitats y avanzando también hacia la zona occidental con el aumento de la temperatura. El el Libro Rojo de los Peces de Baleares, un signátido, Fistularia commersonii, es citado como el primer pez de origen indopacífico llegado al archipiélago (desde el año 2009). 

Publicado en la sección Coses Nostres de Diario de Ibiza:

https://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2019/08/04/geometria-poligonal-profundidades/1083756.html

la cara oral de la estrella.CAT

Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En periodismo, he pasado de la sección de sucesos (sin abandonarla completamente) a realizar un periodismo divulgaltivo, de temas científicos y sobre el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural de las islas, con especial atención a la divulgación del patrimonio natural. He publicado una decena de libros. Entre ellos 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín.
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