Isla Tortuga

DSC_2048Illa Rodona. A su derecha s'escull d'en Moreneller

Illa Redona. A su derecha, s’escull d’en Moreneller.CAT

Cristina Amanda Tur.- Como si tuviera una cara oculta, igual que la Luna, el islote conocido como Illa Rodona muestra dos imágenes muy distintas. Según se mire desde tierra firme, desde la costa de es Caló des Gat, o se mire desde mar abierto. Su cara Noroeste y su cara Sureste. Como si se tratara de una escollera que protegiera la costa de s’Argamassa, Cala Martina y es Caló des Gat, s’illa Rodona ha quedado marcada al sureste por la intensa y constante erosión del viento y el oleaje de levante, que han modelado un acantilado sumamente irregular y sin apenas vegetación que alcanza los 22 metros de altura. Mirando a la costa, el islote se suaviza en una pendiente repleta de vida, formando una característica cuña similar, por ejemplo, a s’Illa des Canar, donde también se manifiesta en el relieve el impacto de las olas en su vertiente que enfila a mar abierto. Es una pendiente verde de matorral bajo, sabinas, acebuches y matas (lentisco), que incluye especies endémicas como la saladina Limonium ebusitanum y Diplotaxis ibicensis, donde prospera el hinojo marino (Crithmum maritimum) y donde abundan arbustos de salao (Salsola oppositifolia) y árnica falsa (Senecio gallicus). También se ha detectado en el islote la especie invasora Carpobrotus edulis (pata de gall). Son datos recogidos en el documento ‘Análisis y diagnóstico de los islotes de Santa Eulària’ (del año 2015) que el Ayuntamiento encargó para promover la protección de Tagomago, los islotes de es Canar y los situados entre s’Argamassa y Punta Arabí: s’Illa Rodona, s’Illa de Santa Eulària y los escollos de en Caragoler y en Moreneller.

Visto desde su vertical, el islote, con su caparazón verde, tiene cierto aspecto de tortuga prehistórica, de fósil, de la enorme y vieja Morla de ‘La historia interminable’. Sin ánimo de renovar el desapasionado y pragmático topónimo de esta isla redondeada de 7.832 metros cuadrados, es el islote pitiuso al que, tal vez, mejor cuadraría un nombre tan evocadoramente pirata. Geológicamente hablando, los materiales del islote son del periodo Terciario; margas, areniscas y conglomerados de edad miocénica, muy visibles en su punta noreste, la que enfila hacia s’Illa de Santa Eulària. Todos estos islotes fueron parte de la isla de Eivissa y quedaron separados de ella con las subidas y bajadas del nivel del Mediterráneo que se sucedieron a lo largo del Cuaternario. 

En el capítulo de la fauna, destaca que esta isla, al igual que tantos otros islotes de Eivissa y Formentera, tiene su propia subespecie de lagartija, Podarcis pityusensis rodonae (eisentraut, 1928), que comparte con la vecina illa de Santa Eulària. Son lagartijas que tienen la zona ventral de un característico tono rojo ladrillo. Existen registros históricos, asimismo, de una subespecie de caracol, Trochoidea ebusitana rodonae, aunque, según recuerda el citado informe del Ayuntamiento, los trabajos sobre invertebrados en los islotes “son relativamente antiguos” y merecerían una revisión.

Pero lo más llamativo de esta fauna insular lo constituyen las aves, las poblaciones de aves marinas que encuentran refugio en los apartados islotes y a menudo instalan allí sus colonias de cría o las rapaces que se detienen en ellos durante sus migraciones. Y son el motivo de que, tanto Tagomago como los dos citados grupos de islotes (igual que el resto de los islotes que rodean Eivissa y Formentera) se encuentren incluidos en la Red Natura 2000 como Lugares de Interés Comunitario (LIC) y catalogados como Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA), un inventario europeo que supone una constatación de sus valores naturales pero que, en realidad, no implica una protección efectiva que solo pueden darle figuras autonómicas o estatales. Pardelas, virots, paíños, gaviotas, halcones de Eleonora, milanos, águilas calzadas, charranes, lechuzas, palomas bravías, gavilanes y también ruiseñores, cuervos y zorzales son algunas de las especies que han sido citadas en los islotes de Santa Eulària, de una lista de más de cincuenta especies. En Illa Rodona, concretamente, se sabe que habitan el paíño europeo (noneta, Hydrobates pelagicus) y el cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), que hiberna el págalo grande (Stercorarius skua) y que la pardela cenicienta (Calonectris diomedea) criaba en ella en los 90. Sobre los escollos, es frecuente observar desde la costa las siluetas de los cormoranes. 

Illa Rodona (a menudo escrito illa Redona) es una roca rodeada de praderas de posidonia. En el valle que conforma con s’illa de Santa Eulària y los escollos, una zona conocida como ses Cambres, los fondos oscilan entre los 15 y los 25 metros de profundidad. Y mar adentro, más allá de la ‘cara oculta’ de s’illa Rodona, se extiende aún la posidonia y la pradera se alterna con grandes blancos de arena hacia la seca de Santa Eulària, un escollo que alcanza los 27 metros de profundidad, en su lado más cercano, y cuya cúspide se encuentra a menos de dos de la superficie.

Además, y es un aspecto que no es muy conocido, el ámbito terrestre de los islotes de Santa Eulària está catalogado como zona E1 en las Normas Subsidiarias del municipio de Santa Eulària y siguiendo la Ley 3/2005 de protección del medio nocturno de las Illes Balears. Es decir, los islotes, por ser áreas protegidas en la ley de espacios naturales también deben estar protegidos de la contaminación lumínica. Las zonas E1 “son áreas  incluidas en la Ley 1/1991, de espacios naturales o en ámbitos territoriales que deban ser objeto de una proteccion especial por razón de sus características naturales o de su valor astronómico especial, en las cuales sólo se podrá admitir un brillo mínimo”. 

LA CLAVE. PARTE DE LA POSIBLE RESERVA DE TAGOMAGO. La tan esperada reserva natural de Tagomago, que debería aprobar el Govern balear y que llevan años reclamando numerosos sectores de las Pitiüses, abarcaría también los islotes de es Canar y sa Galera y el grupo de los islotes al sur de Punta Arabí, ses illes de Llevant, que conforman s’Illa de Santa Eulària (o illa Llarga), Illa Rodona, escull d’en Caragoler y escull d’en Moreneller (también escrito es Morenellet). Lo cierto es que, de momento, el Govern está tramitando una Reserva Marina en el área de Tagomago, accediendo así a las peticiones de los pescadores y del Consell, pero la reserva natural sigue en una especie de limbo administrativo. 

De la sección Coses Nostres de Diario de Ibiza

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En periodismo, he pasado de la sección de sucesos (sin abandonarla completamente) a realizar un periodismo divulgaltivo, de temas científicos y sobre el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural de las islas, con especial atención a la divulgación del patrimonio natural. He publicado una decena de libros. Entre ellos 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín.
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