La farola de bienvenida

 El faro des Botafoc entró en funcionamiento el 30 de noviembre de 1861 y se convirtió inmediatamente en parte importante de la primera impresión, la primera imagen de presentación, de una isla a la que entonces se llegaba por mar. Ahora, 150 años después, la torre iluminada intenta mantenerse soberbia sobre la roca mientras todo cambia a su alrededor. En el año 92, varios artistas se dedicaron a crear maquetas de algunos faros pitiusos decorados de forma un tanto estrambótica y algunas fueron instaladas luego en el pabellón de Balears de la Expo de Sevilla. El faro de Botafoc tenía a su alrededor una especie de caperuza vuelta tipo embudo que parecía uno de aquellos horribles trastos de plástico que los veterinarios ponen a los perros para que no se rasquen. Me da que intentaba ser la metáfora de una flor, con sus pétalos y la torre por estambre, pero parecía un embudo arrugado. Algunos recuerdan la extravagancia y aún así creen que hubiera sido preferible poner en práctica tal imposible reajuste estético a construir el dique, a pesar de que se hayan acostumbrado a su presencia.

El dique entró en funcionamiento en 2003, y aunque prometieron que sería la única construcción que modificaría la silueta de es Botafoc, no pasaron cinco años y ya estábamos discutiendo sobre un nuevo proyecto, con una plataforma de 77.000 metros cuadrados que según el presidente de la Autoridad Portuaria en el momento de iniciarse el proyecto, Francesc Triay, sería “inapreciable”. Imaginemos 77.000 metros cuadrados. Se veía venir, si se les da un dedo, te quieren coger todo el brazo. Y recordemos que Triay, que cesó en el mes de marzo, ha sido imputado en el caso Mar Blau, un caso de corrupción entre funcionarios de puertos del archipiélago balear.

El faro resiste el envite desde su emplazamiento, un terreno que provocó no pocas dificultades porque era poco consistente y hubo que profundizar para conseguir la resistencia necesaria para los cimientos de la edificación. En el libro ‘Senyals lluminosos de les Pitiüses’, Pere Vilàs cuenta que un problema añadido fue la negativa de los propietarios de s’Illa Grossa a que se extrajera piedra del terreno para la obra. En aquellos días, l’Illa Plana y la Grossa aún no estaban unidas a Eivissa. Las obras comenzaron el 6 de octubre de 1859 y entró en servicio el 30 de noviembre de 1861, con la linterna que en principio se había comprado para s’Illa des Penjats pero que luego se consideró que tenía una potencia insuficiente para este islote. La luz de es Botafoc alcanza las siete millas y el de es Penjats, quince. El faro es, en un poema de Enrique Fajarnés Cardona, la ‘Farola de bien llegada, farola de despedida’. Fue la luz de bienvenida a todo aquel que llegaba a la isla hasta que se construyó el Muro y su propia baliza y hasta que hace 50 años el aeropuerto se abrió a la aviación civil.

El faro y las rocas de es Botafoc fueron siempre un fantástico lugar al que escaparse con la pandilla, en bici o con las primeras motos, para ir a pescar o a nadar. En el faro vivía un amigo de mi hermano, hijo del farero, al que nunca le he preguntado qué opina del dique, aunque no me cuesta nada imaginar qué me contestaría si lo hiciera.

maquetada botafoc

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Acerca de territoriocat

Cristina Amanda Tur (CAT). Licenciada en Ciencias de la Información y diplomada en Criminología Superior. Compagino periodismo y criminología con la novela policíaca. En periodismo, he pasado de la sección de sucesos (sin abandonarla completamente) a realizar un periodismo divulgaltivo, de temas científicos y sobre el patrimonio natural, histórico, arqueológico y cultural de las islas, con especial atención a la divulgación del patrimonio marino. Éste es un trabajo que realizo, principalmente, con la colaboración del fotógrafo Joan Costa, con quien, en abril de 2017, he publicado el libro '101 flores de Ibiza y Formentera'. He publicado una decena de libros. Entre ellos 'El hombre de paja. El crimen de Benimussa', dedicado al cuádruple asesinato que tuvo lugar en Ibiza en 1989, en un ajuste de cuentas del cartel de Medellín.
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